Nos invocaban con temor y esperanza

«Y escuchamos su súplica, y le agraciamos con [su hijo] Juan [Yahia], pues hicimos que su mujer fuera otra vez fértil. Les agraciamos porque siempre se apresuraban a realizar obras buenas, Nos invocaban con temor y esperanza, y eran sumisos.»

Corán, 21, 89.