Alabado sea Dios, Señor del universo

¡En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso!
Alabado sea Dios, Señor del universo, el Compasivo, el Misericordioso, Dueño del Día del Juicio, A Ti solo adoramos y a Ti solo imploramos ayuda. Dirígenos por la vía recta, la vía de los que Tú has agraciado, no de los que son motivo de ira, ni de los extraviados.

Corán, 1, de 1 a 7.